Deporte y virtudes: el juego limpio de la vida
El deporte, cuando se vive con autenticidad, es mucho más que competencia o espectáculo. Es una experiencia formativa que transforma desde adentro. No se trata solo de ganar, sino de crecer fortaleciendo la disciplina y dando sentido de humanidad a todo lo que nos rodea. No se trata solo de rendir físicamente, sino de aprender a vivir mejor. En ese sentido, el deporte es una escuela de vida, de las más exigentes y completas que existen.
